CAPÍTULO 16
Cuando te encuentras
repentinamente en una situación peligrosa, tu cerebro se escinde en dos partes:
la que se dedica a experimentar la situación, y la que se mantiene en un
segundo plano y trata de entender qué está sucediendo. Y esas partes no tienen
por qué compartir información. Así que tardé unos segundos en ser consciente de
lo que estaba diciendo Siwon.
—No puedes ignorarme,
zorra. No puedes darme con la puerta en las narices si quiero verte.
Quería dejarme claro
que no había nada que estuviera fuera de su alcance. También quería demostrarme
que él siempre podría más que yo.
La boca se me había
quedado reseca y el rostro se perlaba de sudor.
—Sí —dije con voz
ahogada—. No cabe duda de que has encontrado una manera de verme. ¿Cómo te las
has arreglado? No puedes haber adivinado la combinación de la cerradura.
—Usé una tarjeta
canceladora.